Comprar un negocio funcionando es quizá la forma más rápida de entrar al mercado. Evitamos ciertos riesgos y nos saltamos esos primeros pasos: trámites de estructuración de la empresa, estudio de mercado… Todo está en orden: local, equipos funcionando, permisos de operación, personal entrenado, inventario, suplidores y una cartera de clientes. Hay una marca posicionada en el mercado, tradición, reputación, relaciones con los bancos, canales de financiamiento.

Un negocio en funcionamiento debería darte beneficios desde el primer día. Estas comprando algo que funciona; o al menos ha funcionado hasta ahora.

Pero ¡Es un Negocio! No un par de zapatos, que si no te queda bien lo cambias o lo tiras… La compra de un negocio puede ser una de las decisiones mas importantes en tu vida. tienes que estar bien asesorado. Se requiere el due diligence.